Discurso principal del Director General de la OMS en la velada inaugural de la Cumbre Mundial de la Salud – 11 de octubre de 2026

11 de octubre de 2026
Keynote
Alemania
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Secretario de Estado del Parlamento, Dr. Georg Kippels,

Presidente de la Cumbre Mundial de la Salud, Profesor Dr. Axel Pries,

Director Ejecutivo de la Cumbre Mundial de la Salud, Carsten Schicker,

Director Ejecutivo de Charité, Profesor Dr. Heyo Kroemer,

Presidente del Instituto Robert Koch, Profesor Lars Schaade,

Excelencias, estimados colegas y amigos:

Guten Abend! Es un honor para mí estar aquí con ustedes.

En nuestro mundo agitado y dividido, siempre es motivo de alegría estar entre amigos, y en especial de amigos de la familia de la salud mundial.

Así que quiero dar las gracias a Alemania y a la Cumbre Mundial de la Salud por reunir a esta nuestra familia.

También quiero agradecer el apoyo de larga data e inquebrantable de Alemania a la salud mundial y a la OMS.

No hay mejor símbolo de ese apoyo que el hecho de que Alemania acoja aquí mismo, en Berlín, una parte de la OMS: el Centro de Información de la OMS sobre Pandemias y Epidemias.

La historia del Centro comenzó el 23 de octubre de 2020, en el momento de mayor presión de la pandemia de COVID-19, con una llamada urgente por Zoom con la canciller Angela Merkel.

La charla giró en torno a una verdad fundamental: los virus se mueven a gran velocidad, pero los datos de salud deben viajar a más velocidad si cabe.

Una de las enseñanzas clave de la pandemia fue la necesidad de fortalecer la capacidad mundial para detectar amenazas más rápido.

El Centro de la OMS es la respuesta a esa enseñanza.

Tras meses de intensa planificación, el proyecto se completó en mayo de 2021. Y el 1 de septiembre de 2021 tuve el honor de inaugurar el Centro junto a la canciller Merkel, aquí mismo en Berlín.

Con una inversión inicial de USD 100 millones por parte de la República Federal de Alemania, nos propusimos acabar con los compartimentos estancos y crear «inteligencia colaborativa» para predecir, detectar y prevenir emergencias sanitarias antes de que vayan a más.

Cinco años más tarde, el Centro ha pasado de ser un ambicioso concepto de alerta temprana a convertirse en un pilar mundial plenamente operacional para la seguridad sanitaria.

Su labor abarca hoy más de 160 países y más de 190 organizaciones asociadas.

Mediante la puesta en común de datos, la colaboración científica y la innovación, está contribuyendo a hacer del mundo un lugar más seguro.

Por ejemplo, a través de la plataforma Inteligencia Epidemiológica de Código Abierto, que se sirve de la inteligencia artificial para escanear información de todo el mundo en busca de señales de alerta temprana, más de 129 países y 35 organizaciones multinacionales pueden acceder a la detección de amenazas en tiempo real;

A través de la Red Internacional de Vigilancia de Patógenos, casi 360 asociados de más de 110 países hacen un seguimiento de la evolución de los patógenos en tiempo real, entre otras cosas a través de la ampliación de la vigilancia genómica en países de ingreso bajo y mediano;

A través de Collaboratory, estamos conectando, tanto física como digitalmente, a miles de científicos de datos y analistas de salud pública de decenas de países;

Y cuando el mundo tuvo conocimiento de la actual epidemia de ébola en la República Democrática del Congo, el Centro de la OMS convocó a su red global de encargados de elaborar modelizaciones para publicar, en un plazo de cuatro días, las primeras estimaciones de la magnitud del brote.

En solo cinco años, el Centro de la OMS ha demostrado su valía, pero esto es solo el principio.

Esta noche presentamos la nueva Estrategia Centro 2030.

Aspiramos a que el Centro permita a todos los países detectar y comprender cualquier nueva amenaza sanitaria en un plazo de 24 horas desde su aparición.

Para lograrlo, nos basaremos en unos cimientos digitales fiables y aprovecharemos nuevas herramientas, como las simulaciones impulsadas por la IA, para convertir las primeras señales en medidas tempranas.

Este hito es fruto del trabajo de muchas personas.

Una vez más, quiero dar las gracias a Alemania por su compromiso y su liderazgo inquebrantables, así como a nuestros socios fundadores, el Instituto Robert Koch y Charité.

Y agradezco a los expertos de toda nuestra red mundial, cuyo incansable trabajo ha convertido una llamada por Zoom en cinco años de avances que están contribuyendo a salvar vidas.

La enseñanza extraída de los últimos cinco años es clara.

En un mundo conectado, la seguridad sanitaria no puede construirse país por país.

Debe construirse conjuntamente.

La próxima pandemia no nos pedirá el pasaporte, ni querrá saber cuál es nuestro ideario político, ni nos pedirá permiso.

La cuestión es si estaremos preparados antes de que llegue.

Ese es el objetivo de la labor que conmemoramos esta noche.

¡Les reitero mi agradecimiento! Les deseo una Cumbre Mundial de la Salud productiva e inspiradora.

Muchas gracias.